Maradona, Messi y Memes

En esta nota voy a intentar imponer una idea polémica, inédita y que por supuesto será bastardeada.
Pero el debate de fútbol es absurdo e inesperado, y cuando me quiera acordar seré panelista en un nuevo programa de TyC para millennials, agradeciendo el canje de una cadena de hamburguesas gourmet, ajena a cómo empezó todo.

Será una idea tan loca como la foto de aquí abajo.
Pasen, lean, insulten.


Bueno, de hecho la foto de más arriba ilustra muy bien la teoría que propongo: en la era Maradona no se había inventado Internet [en realidad nació en 1960 pero muchos años después se convirtió en lo que hoy conocemos, digo, Internet], lo más cercano a las redes sociales eran los pasajeros lazos que se establecían en la playa para jugar a las bochas y hablar de un meme sonaba a un idioma inventado para hablar en código y que los profesores no entendieran. (Guau, qué oración eterna).

En la era Maradona podíamos imaginarlo vestido con una camiseta que jamás vestiría como la de River, pero difícilmente pudiéramos plasmarlo en una foto tan acabada como la de más arriba con un Messi bostero.

La historia que todos conocemos se sucedió de manera bastante fluida y veloz (o al menos así la recordamos en esta era): Maradona pequeño dice que quiere ganar un Mundial, Maradona juega en Primera, Maradona juega afuera, Maradona famoso, Maradona gana un Mundial, Maradona dóping, Maradona tiene un programa de TV, Maradona jeque árabe, Maradona es protagonista de la era Messi.

Esa era (y particularmente D10S) no experimentó ni sufrió el caudal de comentarios, posteos, columnas, memes, streamings, publicidades, estadísticas y videos remix en YouTube de la que sí son víctimas los dioses contemporáneos antes, durante y después de cualquier encuentro. (¿Pondrán el teléfono en modo avión a la hora de jugar?)

Messi, en cambio, debutó en Primera en 2003, mientras que Facebook lo hizo en 2004, YouTube en 2005 y Twitter en 2006. Esta tríada que nutre nuestro humor, debate y creatividad como testigos, comentaristas (y por qué no protagonistas) de fútbol desde hace unos 15 años, encarna también al adolescente bobo que con esa tierna edad le propina de a un dolor de cabeza mínimo por día al máximo astro mundial.

Hoy todos pero todos nosotros podemos acceder a al menos unos 5 minutos de fama por partido.

¿Habría sido tan grande Maradona si hubiese existido el pajarito en esa época? ¿Hubiésemos sido campeones en el ’86 y cómo lo hubiéramos contado en millones de Stories de Instagram? ¿Cuánto habrían odiado las largas diatribas en forma de posteos los campeones del ’78? ¿Qué memes hubieran ofendido a Bilardo y hasta habrían modificado su táctica o sus picardías?

Si hasta Ruggeri sale en una publicidad hablándole a una tribuna y pidiéndole que la corten con los memes porque “son agresivos”.
Ahora que Maradona dedica sus días a los habanos, los palcos, los clubes musulmanes y las anécdotas detalladas en su cuenta de Instagram con más de 2 millones de seguidores (también es fan de las transmisiones en vivo) puede descansar, alentar y hasta sutilmente arengar a Messi.

Hoy generar de a un meme por segundo a Maradona, lejos de alejarlo de una Copa del Mundo, le agrega cada vez más sucursales a su Iglesia.

Share Button

One thought on “Maradona, Messi y Memes

  1. Pingback: Ni en las peores pesadillas (bueno, sí) - Mujeres en el FútbolMujeres en el Fútbol

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Time limit is exhausted. Please reload the CAPTCHA.