Argentina, la serie de Netflix

Confirmado, somos una serie de Netflix. Con más temporadas que Grey’s Anatomy, más drama que la serie de Luis Miguel. más regresos que The Walking Dead y más incertidumbre que Lost.
Aunque somos pura angustia, amamos cada capítulo de esta trama porque tenemos la infantil ilusión de que esto termina con un final feliz. Pero de eso ni los guionistas están seguros.

¿Quiénes serían los protagonistas de este hilo narrativo con gusto a telenovela, finales de suspenso y toques de comedia de enredos?


Sabemos o creemos que el protagonista es Lio, que cumple con todos los atributos del héroe atribulado, muy a lo Harry Potter. Lo adoramos, a veces no entendemos sus decisiones, no podemos entender cómo vuelve a caer en la misma trampa, queremos que gane, lloramos cuando pierde, y por momentos queremos gritarle: ¡Dale Messi, salí de ahí!


Muller es el villano de la primera temporada. Como en los Supercampeones, como en todas las series, los primeros villanos parecen infranqueables pero pronto vemos que los hay mucho peores (nosotros mismos).

El ‘comic relief’. Por supuesto, el Señor de los Memes. En toda serie con buena arquitectura de personajes contamos con un alivio cómico para las partes más tensas. Higuaín es responsable de los gags y los momentos de los que nos avergüenza reírnos.

¿El verdadero villano? Ya hacia una segunda temporada podemos intuir que hay enemigos más poderosos ocultos en las sombras. Chiqui Tapia viste el perfecto ‘physique du rol’ del tipo con maquiavélicos planes para arruinarlo todo.


Las primeras víctimas. El pobre de Willy Caballero sería ese personaje que no atraviesa con éxito más que un par de capítulos. Sin demasiada personalidad, será sólo un recuerdo de que somos efímeros y de que nada (ni nadie) es para siempre.


Ese personaje que no sabemos si odiar, tenerle lástima o un poco de repulsión. Se equivoca 50 veces por temporada, siempre parece que está a punto de reivindicarse pero… habrá que esperar al final de temporada.


El gurú. Con frecuencia un personaje con muchas más vivencias, sabiduría y jerarquía que el héroe. Lo queremos ver todo el tiempo en pantalla, aunque no siempre conduce la trama hacia adelante.


Villanos de segunda línea. Con participaciones especiales de un par de capítulos, pocos matices y personalidad intolerable. Se agotan demasiado rápido y por eso abandonan el relato.


El ‘sidekick’. Mascherano es el aliado perfecto para el héroe, se sacrifica en demasía, a veces su personalidad se come la pantalla, puede o no morir, usualmente es querible pero también demasiado buenudo. Conduce al héroe hasta el final.


Dybala encarna al ‘frenemy’. En general está más bueno que el protagonista pero lo amamos moderadamente menos porque llega a la trama como rival. Tarde o temprano se vuelve aliado y el equipo se fortalece.


Pavón entra en relato para subir el rating después de alguna temporada baja. Al final se vuelve un habitué y su personaje se desarrolla cada vez más con el correr de los episodios.


El tapado. Ese actor de reparto que no sabemos cómo sigue temporada tras temporada, aporta poco, se repite bastante, si al principio era entrañable sobre el final resulta irrelevante. Pero un día… mete un gol de derecha como un 9 de área y estamos en octavos.

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