Duele mucho, poquito, nada…

Hace un mes volvieron a arrancar los torneos de fútbol amateur, y ya se cobró las primeras bajas (mi tobillo incluído). Por qué tenemos que cuidarnos más en los primeros partidos. Cómo zafar.

Resulta irónico que sea yo la que escriba esta nota, dado que me esguincé el mismo tobillo en el primer partido de los últimos 3 torneos que jugué. La fórmula ya me la sé de memoria: hielo, Dioxaflex, pata para arriba, reposo, venda y 10 sesiones de kinesiología (previa visita al traumatólogo, que ya me dice Lula).

Y es por eso que me siento confiada a escribir unos consejos para tener en cuenta a la hora de volver.

1. Si no entrenaste en el receso, no pretendas elongar igual que siempre.
Tratá de ir media hora antes del partido para elongar largo y tendido. Corré, caminá, saltá, repiqueteá. Cuádriceps, pantorillas, muslos, todos los músculos que puedas, incluso los brazos. Mucha entrada en calor, incluso con algunas compañeras pueden probar con la pelota. Es probable que después de ejercitar tanto, sientas que no puedas jugar ni un minuto y que te falte el aire. Es lógico. Hay que aguantar.

2. Vendate, tratá de proteger donde es más común que te lesiones.
Por mi parte, claramente, el tobillo derecho. Me han dicho que una simple tobillera de neoprene no te salva: te conviene vendarte con una venda común (si es en la pierna, de las de 7 cm.). No sólo estás literalmente protegiendo el tobillo, porque no se mueve de más, sino que además te hace jugar con más confianza. La zona a proteger depende de cada persona, solo vos sabrás cual es la tuya.

3. Llevá suplentes.
Es altamente probable que a los 10 minutos del primer tiempo necesites parar.  Procurá llevar más gente para el equipo que de costumbre, organícense lo mejor que puedan para jugar todas y armen un juego dinámico. Acordate también que si estás afuera tenés que mantenerte activa, no clavada en el banco hasta que te vuelvan a llamar.

4. Elongá muuuuucho después de jugar.
Aunque estés hecha pelota, te falte el aire y solo quieras un litro de agua y volver a casa, no te olvides -nunca, pero estos partidos en particular-  de elongar tanto o más fuerte que antes de arrancar. Es obvio, pero siempre hace falta repetirlo. Todas sabemos lo que es sentirte un robot los días que le siguen.

5. Estuviste parada dos meses, bancátela
Por último, el no-consejo.  Si no moviste un pelo durante tooodo el tiempo entre un torneo y el otro, vas a estar dura en el primer partido y te va a doler todo por una semana. Simplemente jodete y tratá de evitarlo para la próxima.

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